Matrix ha cambiado todo. Sus creadores, que hablan de cine virtual desde hace
años, alardean de su habilidad con las nuevas tecnologías que permiten a los
directores manipular las interpretaciones de un actor, con el mero «retoque de
los archivos CAD» de cada secuencia. Aún así, muchas películas de gran contenido
tecnológico fracasan trágicamente y acaban convirtiéndose en videojuegos
exagerados. Por ello, el responsable de los efectos especiales de la trilogía «Matrix»,
John Gaeta, contrató a centenares de artistas digitales para esmerarse con los
más nimios detalles, desde los monstruos que excavan para invadir la última
ciudad humana de Zion hasta el bombardeo de patadas y puñetazos de kung-fu por
parte del intrépido Neo y su consumado enemigo Mr. Smith en la batalla en la que
el taimado hombre de negro se multiplica continuamente.