La necesidad de que se regulen
los contenidos televisivos emitidos dentro de la programación infantil de las cadenas de
TV en España y de que se emitan más productos de animación españoles son algunas de
las conclusiones de la I Jornada de la Animación, organizada el pasado viernes en
Barcelona por APIA (Asociación de Productores Independientes de Animación). Pero
también hubo buenas noticias, como el compromiso por parte del director de TVE, Juan
Menor, de que el Ente coproducirá o adquirirá tres o cuatro series españolas de
animación al año.
Para los participantes en la Jornada, la situación actual es
bochornosa, y requiere una regulación. La programación infantil brilla por su ausencia
en las cadenas privadas porque no la consideran comercial. A la hora que los niños y
adolescentes vuelven a casa se encuentran que en el televisor hay tertulias sobre
problemas conyugales, sexuales, u otros espacios basados en resúmenes de programas para
adultos (Hotel Glam, La isla de los famosos, etc.) que son reciclados para generar
nuevos formatos de tertulia en su entorno. Por si eso fuera poco, sólo un 6% de toda la
animación que se emite en las cadenas de televisión nacionales es española y algo más
(7%) europea. El resto es norteamericana o japonesa. Para poner coto a esta situación, en
el transcurso del acto se leyó un manifiesto que a partir de septiembre recorrerá toda
España, en busca de firmas de apoyo de escolares y de sus padres.
"Si la mejor de las cadenas en España (TV3) solo ha emitido un 6%
de dibujos animados españoles es que las cosas van mal", dijo en el acto inaugural
Antoni Fernández Teixidó, Conseller de Industria, Turismo y Trabajo de la Generalitat de
Catalunya. "Se ha trabajado mucho pero no es suficiente", añadió. "Hay
que hacerlo desde las empresas, las administraciones públicas y las televisiones. Hacen
falta asociaciones fuertes que puedan hablar en voz alta con la Administración y las
televisiones, sean públicas o privadas". El acto de clausura fue presidido por otro
Conseller de la Generalitat: el de Cultura, Jordi Vilajoana.