El apoteósico estreno de "Shrek 2" y sus 104,3 millones de dólares de recaudación han sido el mejor regalo de cumpleaños para DreamWorks, estudios que cumplen su décimo aniversario con un gran triunfo tras continuas decepciones.
El dinero obtenido en la taquilla estadounidense ha superado cualquier expectativa, la mayor recaudación de cualquier estreno animado y en imagen real sólo por debajo del récord de 114,8 millones de dólares de "Spiderman" en su primer fin de semana.
Un triunfo que asciende a los 125,2 millones de dólares, si se cuenta hasta la última entrada vendida desde el estreno de esta cinta el pasado miércoles.
"La gente tenía ganas de ver una película divertida y 'Shrek' es un nombre que sabían que les iba a dar eso", resumió Jim Tharp, jefe de distribución de DreamWorks.
Se trata del nombre del ogro creado en animación por ordenador que en 2001 recaudó un total de 267,6 millones de dólares en la taquilla estadounidense.
Una cifra que coronó ese mismo año con el primer Oscar concedido a una película de animación.
Una franquicia millonaria que con las voces de Mike Myers, Cameron Díaz y Eddie Murphy -a las que se une Antonio Banderas en esta segunda entrega- ha mostrado la fuerza suficiente como para llenar los 4.163 cines en los que debutó por todo el país, el número más alto de cualquier estreno hasta la fecha.
Nunca un éxito fue tan esperado, dada la falta de triunfos acumulados por el estudio más joven de Hollywood en su primera década de historia.
Nacido bajo el amparo de tres de los nombres más importantes de la industria del espectáculo, Steven Spielberg, Jeffrey Katzenberg y David Geffen, DreamWorks parecía la revolución de Hollywood.
Diez años más tarde, ha tenido que vender su división musical, sus ambiciones de internet sufrieron como todas las empresas "punto.com" y en televisión sus producciones no han tenido éxito.
Tampoco en cine, donde su participación en éxitos como "Gladiator", "Saving Private Ryan" o "American Beuty" queda opacada por fracasos con "The Peacemaker", "Deep Impact" o "Sinbad", entre otros.
"Comimos con la vista", reconoció Geffen en unas declaraciones al diario "The New York Times", al hacer referencia a que el estudio pudo haber sido demasiado ambicioso en sus planes originales.
Con "Shrek 2", la sorpresa ha sido el volumen de su triunfo taquillero, que se ampliará con los innumerables productos a la venta relacionados con el filme, pero no el éxito.
De hecho, los analistas de Hollywood han subrayado que el éxito sólo confirmará los rumoreados planes de DreamWorks de sacar al mercado bursátil acciones de su división de animación.
Según fuentes de Wall Street, sin confirmar por DreamWorks, la oferta estaba pensada para el pasado abril, pero se ha retrasado al otoño para animar el mercado con el triunfo de "Shrek 2".
Los rumores de venta de acciones están relacionados con la necesidad de liquidez del estudio en caso de que Paul Allen desee recuperar los 600 millones de dólares invertidos hasta junio de 2005.
Como recuerda hoy la crítica local, en el triunfo de "Shrek 2" ha tenido mucho que ver la comunidad hispana.
"Es increíble lo sucedido en el mercado hispano", recalcó Tharp.
Fue en estos cines, ya fuera en El Paso (Texas) o en barrios de Los Angeles como El Monte, Alhambra y Long Beach, donde la taquilla habitual de un estreno se multiplicó un 200 por cien, según DreamWorks.
Tharp achaca este triunfo a la presencia de Antonio Banderas en el reparto, en el papel de "El gato con botas", un trabajo en el que el actor malagueño alterna el español y el inglés y que ha sido el más alabado por la crítica.
"Fue el "casting" perfecto. Una decisión artística que funcionó sin que pensáramos en estudios de mercados", añadió Ann Daly, jefe de animación del estudio.