

ENTREVISTA A JUAN CARLOS MORENO
TRIDENTE ANIMATION
Realizada el 8-12-2003
Socio de Tridente Animación, estudio de servicios ubicado en Madrid y
especializado en trabajos de pre-producción (escritura de guiones, creación de
universos y personajes, model-pack, workbooks, desarrollo de storyboard, layout,
etc) para todo tipo de animación (largometrajes, cortometrajes, series de TV.,
especiales de TV., video clips, Pilots,...).
En la actualidad, Tridente Animación está desarrollando proyectos propios, con
miras a abarcar también la producción.
www.tridentemonigotes.com
1. ¿Cómo empezaste en el mundo de la animación?
En realidad me inicié con los comics, leyendo y copiando de ellos. Como
tanta otra gente, intentaba imitar lo que leía: Ibáñez, Uderzo, más tarde Hugo
Pratt, Muñoz,... Lo de la animación llegó después y de forma accidental. Fíjate,
por medio de un curso de animación, que impartía el INEM, me enteré que un
estudio de animación de San Sebastián (Eskuz Animación) buscaba dibujantes para
empezar un largometraje. Y así empecé como intercalador. Esto ya hace 15 años.
¡Qué tiempos! Una época heroica.
Desde entonces, he pasado por numerosos estudios:
· El ya mítico Lápiz Azul, donde conocí a mis actuales socios de Tridente
Animación. Después Milímetros. Y en 1995, di el salto a Francia, donde pasé 4
años de mi vida profesional moviéndome por diversos estudios destacando Elipse
Anim, Ganster, Saban, C&D.
· Fue al regreso de Francia (1998) cuando me uní al proyecto de Tridente
Animación en el cual -hasta el día de hoy- estamos desarrollando importantes
proyectos tanto para televisión como para la gran pantalla, y mayoritariamente
para productoras de Europa y EE.UU.
2. ¿Cuáles son tus últimos trabajos?
Mis últimos trabajos han sido haciendo layout para dos largometrajes:
· “El Cid, La leyenda” de la productora Filmax Animation. Con toda seguridad el
mejor largometraje que se ha hecho en España hasta la fecha.
· “Totó Sapore” para la productora italiana, La Lanterna Mágica, una producción
muy laboriosa por la época en que se desarrolla la acción y el diseño de
personajes.
3. ¿En que estás trabajando ahora mismo?
En estos momentos, me estoy supervisando a uno de los equipos de layout para
la serie francesa “Cédric” perteneciente a la división audiovisual de Dupuis. Ya
es la segunda temporada que trabajamos en la serie y nos está dando grandes
satisfacciones.
4. ¿Qué consejo darías a la gente que empieza con la animación?
Ante todo, preparase a fondo, esto es, informarse sobre las escuelas/
cursos/ seminarios para adquirir una base, relacionarse con profesionales del
medio, intercambiar opiniones y criterios para aprender de ellos, pero
sobretodo, practicar. Dibujar a diario. Y después no desanimarse ante los
contratiempos habituales de ésta profesión, es un tanto inestable y hay que
moverse mucho.
5. Y para terminar, ¿Cómo ves el panorama actual en nuestro país?
El panorama sigue siendo poco halagüeño tanto en España como en el resto de
Europa. Continuamos inmersos en una crisis que no se sabe muy bien cómo se va a
resolver. Al mismo tiempo creo que estamos en una etapa de transición en la que
el sector está asimilando la incorporación de las nuevas tecnologías y la forma
de poder integrarlas con los sistemas tradicionales de la animación. A su vez,
se busca la manera de rentabilizar esto en producción (sobretodo en tu series).
Por otro lado se ha reactivado la producción de largometrajes a nivel europeo,
tras la crisis de la multinacional Disney.
En España, especialmente en éste momento se da este fenómeno sin precedentes. A
pesar de carecer de una industria sólida (fuera de la imagen real). En cuestión
de series para televisión, la producción es bastante deficiente y no por falta
de ideas y proyectos, sino por falta de inversión. Por ejemplo, las televisiones
no son capaces de arriesgar en producciones nuevas. Prefieren comprar productos
acabados libres de riesgo y beneficio asegurado. Pienso que de esta manera no se
crea una industria competitiva. De todos modos, es sólo una opinión.
Quiero creer que la industria está inmersa en un proceso de cambio del que -en
no mucho tiempo- veremos los resultados. Posiblemente dependa de todos los
profesionales del medio que éste cambio sea más o menos positivo.