
Detrás de los músculos verdes y poderosos de 'The Hulk' se esconde el talento de un
español, Miguel Ángel Fuertes, parte del equipo que ha llevado al cine este nuevo
superhéroe del cómic que se estrena pegando fuerte. Lo dirige Ang Lee, el responsable de
'Tigre y dragón'.
Dirigida por Ang Lee, ésta es la primera versión cinematográfica de uno de los
monstruos más conocidos del cómic, creado en 1962 por Stan Lee y Jack Kirby y
popularizado posteriormente en la serie de televisión del mismo título que protagonizó
Bill Bixby en su cara humana y Lou Ferrigno como "la masa" verde.
En esta ocasión, el prácticamente desconocido actor australiano Eric Bana hace de
doctor David Banner mientras que los estudios de efectos especiales de ILM se han
encargado de un monstruo que lo es todo en esta producción, que ha superado los 185
millones de dólares de presupuesto.
"Yo nunca me leí los tebeos de Hulk. Eran como muy masa. Me gustaban más los de
Spiderman", reconoció Fuertes, un madrileño de 45 años, que forma parte del equipo
de ILM desde 1994.
A ese nivel sus gustos personales están cercanos a los de Lee, taiwanés de 48 años
nada amante de los cómics y cuya filmografía anterior no puede estar más alejada de
'The Hulk', con títulos como 'The wedding banquet', 'Sense & Sensibility' o 'Tigre y
dragón'.
Quien estaba enamorado ciegamente de estos tebeos de su infancia era el productor y
guionista James Schamus, que ha colaborado en toda la filmografía del realizador y que le
convenció para ver de un modo más filosófico la historia de este científico
transformado genéticamente en masa cuando se enfada.
"A partir de ese momento hubo una fe ciega en Lee, porque él siempre hace buenas
películas", apostilla Fuertes.
Comunicación no verbal
Mientras que un reparto de carne y hueso que incluye a Bana, Jennifer Connelly y
Nick Nolte se encargó de la imagen real, el equipo de ILM comenzó su creación de
'la Masa', donde la única preocupación era la de "hacerle actuar como a un ser
humano".
Como recuerda Fuertes, eso requirió un gran estudio de la comunicación no verbal,
dado que el monstruo no habla, y un perfecto conocimiento de la anatomía humana que luego
sería adaptado a las proporciones gigantescas de este protagonista.
"Para todo esto nos ayudó el sistema de 'motion capture' con el que pudimos
grabar en el ordenador los movimientos de culturistas que posaron para la acción y
que nos sirvieron de referencia", detalla Fuertes.
Fue un sistema que incluso utilizaron en perros, forrándolos con un equipo que permite
la lectura de sus movimientos en el ordenador para luego transformarlos en unos canes
gigantescos en el filme.
Claro que el que más información aportó fue el propio Lee, quien a pesar de su corta
estatura y aspecto beatífico no dudaba en dejar salir toda su furia para servir de
referencia a los artistas sobre la actuación que quería para 'Hulk'.
"Su máxima preocupación era que lo que se viera en la pantalla fuera real. Lee
siempre decía que no quería engañar a la audiencia. Por eso quiso mostrar la
transformación de humano a monstruo paso a paso", aclara Fuertes.
Partes íntimas bien cubiertas
Pese a esta honestidad, algo que se quedó a buen recaudo fueron las partes íntimas de
esta masa, siempre cubiertas, como en el cómic, por unos calzoncillos de una elasticidad
imposible a pesar de que el resto de su ropa quede destrozada en las mutaciones.
Con una sonrisa maliciosa, Fuertes subraya lo obvio al indicar que si bien hubo deseos
de ser fieles a la anatomía y la física de la transformación, "la masculinidad
hubiera sido muy evidente" y hubiera distraído la atención del espectador de una
trama abierta a todo el público.
Lee tuvo más interés en resaltar otros momentos de la película, inspirados en filmes
como 'Casablanca', 'King Kong' y, por supuesto, 'La bella y la bestia'.
"Sobre todo su deseo no ha sido el de mostrar a un nuevo superhéroe sino mostrar
al posible Hulk que está dentro de todos nosotros", resume Fuertes.
Noticia cedida por www.elmundo.es