La película majorera 'Gritos en el pasillo' se verá en marzo en el cine.
El coste de los actores de la película es uno de los más baratos de la historia del cine: lo que vale un paquete de manises. Estos frutos secos son los protagonistas del film que Producciones Bajo la Lluvia ha tardado tres años en rodar.
Es el primer largometraje rodado en Fuerteventura, el primero de animación en Canarias y el único del mundo protagonizado por frutos secos. A pesar de todos estos méritos de Gritos en el pasillo, no ha recibido ninguna subvención de la Viceconsejería de Cultura del Gobierno canario, sólo la colaboración del Cabildo insular, el Ayuntamiento de Puerto del Rosario, la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid y empresas.
Producciones Bajo la Lluvia, esto es Alby Ojeda Cruz y Juan José Ramírez Mascaró, ha tardado tres años en terminar esta película que narra la historia de un ilustrador de cuentos infantiles al que le encargan la decoración de un manicomio. La cinta surgió inicialmente como corto que presentó Juan José Ramírez como trabajo de fin de carrera.
El rodaje se llevó a cabo en el centro de arte Juan Ismael, que la Consejería de Cultural del Cabildo cedió a la productora. Fueron necesarios doce meses y mucha paciencia. Alby Ojeda, director de fotografía y director de producción, se acuerda que les cogió la ola de calor de agosto de 2004 en plena faena y que tenían que manipular los manises con protección en los dedos para no quemar. «Soportamos hasta 45 grados de temperatura en sesiones de más de 8 horas diarias».
"Gritos en el pasillo" se estrena el próximo mes de marzo, aunque el trailer ya puede verse en la página web www.produccionesbajolalluvia.com desde el pasado 31 de diciembre. La película es un homenaje al género de terror clásico, con guiños a Edgar Allan Poe y directores actuales como Steven Spielberg o Brian de Palma. «Parodiamos los arquetipos del cine de terror», resume Juan José Ramírez, director, guionista y productor.
Expresiones. Cada expresión de los personajes del film es un maní. Algunos protagonistas, como el ilustrador de cuentos infantiles, requirieron 60 expresiones. Todo, sobre frutos secos. Otra dificultad residió en que los escenarios y la decoración eran proporcionales al tamaño de personajes y así, los movimientos de cámara eran milimétricos.
A pesar de las dos negativas de la Viceconsejería de Cultura del Gobierno de Canarias a las solicitudes de ayuda económica, Producciones bajo la lluvia no ceja en su empeño y está intentado mover el largometraje por festivales de animación. Por lo pronto, cuenta con un extenso club de fans a través de Internet «que sí nos toman en serio».
El coste de los actores de la película "Gritos en el pasillo" es uno de los más baratos de la historia del cine: lo que vale un paquete de manises. Estos frutos secos son los protagonistas del film que Producciones Bajo la Lluvia ha tardado tres años en rodar.
Alby Ojeda Cruz, director de fotografía de la cinta.
Creatividad es la divisa de Producciones Bajo La Lluvia y para muestra, su primera película. Primero pensaron en rodarla con muñecos tipo playmobil para finalmente hacerlo con lo que podía parecer una locura: un simple paquete de manises a los que había que arrancar una cierta expresividad. En "Gritos en el pasillo", ninguno de los personajes tiene nombre, ni siquiera el protagonista principal: el ilustrador de cuentos infantiles que empieza a ver cosas raras en el manicomio que le han encargado decorar.
Sin subvención económica, pero con el apoyo moral de muchos, Alby Ojeda Cruz y Juan José Ramírez Mascaró ahorran dinero para poder seguir adelante con su proyecto. Algunas veces, sus trabajos no tienen nada que ver con los estudios cinematográficos.