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La industria antibacteriana muestra su eficacia en la eliminación de bacterias

La proliferación de agentes patógenos en prácticamente todas las superficies con las que entramos en contacto ha supuesto un sinfín de problemas que aqueja la salud de innumerables personas, en donde por más que las áreas de la salud avancen en este tema, se sigue observando un incremento en las enfermedades virales a causa principalmente de estos microorganismos.

Así mismo, y como era de preverse este grado de afectación sea expandido hacia diversos materiales y productos dispuestos para el uso y consumo humano, por lo cual, garantizar la seguridad higiénica de estos toma una trascendencia y relevancia total para llevar al consumidor un producto de calidad certificada en todos los aspectos, sin descuidar ninguno de estos aspecto.

Reducir o eliminar este tipo de agentes es sin duda uno de las tareas en las que trabaja con mayor enfoque el sector comercial a nivel mundial, por tal razón se ha desarrollado la creación del llamado ingrediente antimicrobiano, un compuesto que inhibe el crecimiento de bacterias, hongos y cualquier agente contaminante en este aspecto.

En un concepto más amplio y claro se puede decir que estos ingredientes, son sustancias que eliminan o ayudan a retrasar la propagación de microorganismos como virus o microbios y son fundamentales para evitar y detener la expansión de bacterias dañinas. Los antimicrobianos también permiten mantener los patógenos dañinos alejados de los alimentos consumibles y a proteger el agua potable.

Cada vez y con mayor frecuencia, los productos que contienen ingredientes antimicrobianos ayudan a mantener los distintos espacios donde son aplicados limpios e higiénicos. Hogares, escuelas, oficinas y otros lugares públicos son los sectores más beneficiados de estas sustancias. Al interrumpir el crecimiento de microbios no deseados, los productos químicos antimicrobianos pueden ayudar a evitar que la gente se enferme.

Productos de limpieza

Las encimeras, los escritorios de oficina, los lavabos de baños y otras áreas de tránsito constante y permanente pueden acumular gérmenes que a la larga se ven traducidos en enfermedades. Cabe destacar, que los productos de limpieza sin ingredientes antimicrobianos sirven para limpiar superficies, pero no eliminan a los gérmenes presentes en estas.

Centros de salud

Los antimicrobianos en desinfectantes y esterilizadores hacen posible la eliminación de bacterias y virus en casi por completo, para ayudar a mantener libres de gérmenes a los pacientes, los quirófanos y las salas de urgencias. Además de estos usos de gran valía, los hospitales y todos los espacios presentes allí, también utilizan productos antimicrobianos para matar los gérmenes que puedan encontrarse en pisos, paredes y equipos médicos.

Estas son acciones cotidianas que ayudan a proteger la salud humana y evitar la propagación de infecciones, que de otra manera representarían un potencial daño para todo el personal que opera en estas áreas.

Ambientes industriales

La implementación de antimicrobianos protege los procesos industriales en prácticamente su totalidad, como sucede en los sistemas de tratamiento de agua, instalaciones acondicionadas para el procesamiento de alimentos y demás operaciones. Un ejemplo de ello, son las torres de refrigeración, las cuales regulan la calefacción, la ventilación y el aire acondicionado en departamentos y edificios de oficinas o grandes instalaciones industriales, siendo estas particularmente propensas al crecimiento microbiano.

En caso de hacer caso omiso a esta situación, las aguas infestadas de microbios pueden esparcirse en el aire. Las bacterias pueden provocar la aglomeración de limo dentro de los sistemas, lo que ocasionaría fallas en el funcionamiento. De tal manera, los sistemas de agua de refrigeración deben ser tratados con antimicrobianos para expulsar las posibles bacterias allí presente y evitar un brote de enfermedades a causa de estas.

Cómo evitar la resistencia antimicrobiana

La resistencia antimicrobiana se presenta cuando los microorganismos de alguna manera cambian, es decir mutan, o desarrollan una resistencia al estar durante tiempo prolongado expuestos a fármacos antimicrobianos (por ejemplo, antibióticos y antifúngicos). Tal situación puede impedir que los medicamentos sean efectivos, lo que  claramente deviene en que las infecciones persistan y el riesgo de que sean propagas a otras personas aumente.

Así mismo, para reducir o evitar la resistencia antimicrobiana se debe proceder a cumplir ciertos hábitos higiénicos, tales como lavarse las manos, cubrirse al toser, no salir del hogar en caso de estar enfermo y recibir las vacunas correspondientes.

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