La más reciente película del realizador japonés Hayao Miyazaki, Spirited away (El viaje de Chihiro), le generó su primer Oscar a la mejor animación este año. Otro de los galardones que se logró llevar este trabajo fue el Oso de Oro en el Festival de Cine de Berlín del 2002.
El largometraje significó una dicha para los seguidores del cineasta japonés, debido a que él había advertido que con su filme La princesa Mononoke (1997), la cual recibió el premio a la mejor cinta en su país, se despediría de la realización cinematográfica.
El viaje de Chihiro constituyó también para Miyazaki su apertura a un público más extenso fuera de su país. El reconocimiento se lo proporcionó la estatuilla dorada, porque aunque los estudios Disney compraron los derechos para exhibir sus películas, estas no fueron debidamente mostradas a muchas salas de cine.
La travesía en el ambiente artístico de Miyazaki comenzó en la adolescencia, cuando quedó profundamente marcado por Hakujaden, la primera animación en color producida en Japón.
A sus 22 años –en 1963–, después de que se graduó en la carrera de Ciencias Económicas y Políticas en la Universidad de Gakushuin, inició su trayectoria como animador en Toei Doga (Toei Animation Studio, los creadores de Hakujaden) donde conoció a su mentor y futuro colaborador, Isao Takahata.
Uno de los primeros grandes proyectos en los que participó el director japonés en la empresa en que laboró fue el filme Taiyo no Oji Horus no Daiboken (Horus, Príncipe del Sol, 1968). Ese trabajo tardó tres años en terminarse, más allá de los ocho meses previstos inicialmente.
El primer largometraje anime (animación japonesa) que dirigió Miyazaki se denominó Lupin III, que narró las hazañas de un carismático ladrón llamado Arsenio Lupin.
Sin embargo, él quería también introducirse en la realización de manga (historieta japonesa), por lo que produjo Nausicaa del Valle de Viento, que fue muy famosa y luego en 1984 se estrenó en los cines japoneses. Dirigió la serie Conan, el niño del futuro, que contaba las aventuras de dos niños que viven en un mundo ecológicamente devastado.
Colaboró en la fundación de la compañía Estudio Ghibli, con la que ha producido casi todos sus trabajos. Su reciente filme, El viaje de Chihiro, es el resultado de la inspiración que le causó una niña que conoció. Miyazaki trabaja ahora en su nuevo filme que tiene previsto salga este año.
Fuente: www.eluniverso.com