
Apenas llegan a la treintena, y Víctor González e Ignacio Vargas, directores de
la empresa Nextlimit, pueden presumir en su currículo de haber realizado el
anuncio de Dockers (los pantalones que repelen el agua), o simulaciones para la
Nasa o Boeing. Sin embargo, la proeza que les ha llevado a la fama es mucho más
espectacular: han conseguido 'colarse' en la producción de los efectos
especiales de la que será, sin duda, el 'taquillazo' del año, la última entrega
de El señor de los anillos.
Son, como ellos mismos se califican, una especie de 'Equipo A' de los fluidos.
La gran mayoría de las empresas especializadas en los efectos visuales y
animación cuentan con su programa. Pero si además durante el rodaje surge el
tener que rodar escenas donde hacen falta líquidos más o menos espesos –agua,
barro, lava o cualquier otra cosa costosa de rodar y muy complicada de simular
en 3D- ahí es donde entran ellos.
Precisamente por eso recibieron, hace cosa de diez meses, una llamada de uno de
los responsables de la empresa neozelandesa Weta Digital, encargada de hacer los
efectos especiales de la Trilogía de los Anillos, dirigida por Peter Jackson.
Parte de las escenas se desarrollan en un volcán, y no sabían cómo lograr una
lava 'de verdad'. Varias llamadas de teléfono y correos electrónicos después,
Víctor e Ignacio encabezaban un equipo de seis personas que ha dado vida al
Monte del Destino.
Su trabajo se divide en tres fases: la primera es programar la herramienta a la
medida del cliente, para que pueda hacer los efectos que necesite para su
película o anuncio. El siguiente paso hacer las simulaciones que aparecerán en
la película a partir de 'Story Boards' o 'Animatics' de las escenas finales,
como hicieron en el caso de El Señor de los Anillos. Un tercer paso sería
realizar además el 'render' —la representación final de la escena— y su
integración final en el fotograma.
"En este caso no lo hicimos, porque nosotros tenemos una 'granja' de 60 máquinas
de renderización mientras que Weta tiene una diez veces más grande, en la que
hay metidos 6.500 millones de pesetas", replican.
Todo desde Madrid
Claro, que este no es su último trabajo para la industria del cine, ni mucho
menos. Ya están en conversaciones con Sony para realizar SpiderMan 2 e incluso
con el rey Midas del cine, George Lucas, que quiere contar con ellos para el
Episodio III de La Guerra de las Galaxias.
Y todo, desde una pequeña oficina en Madrid. "Nosotros triunfamos por nuestra
especialización", dice Víctor. "No hay nadie más que tenga un 'software' como el
nuestro, y por eso nos eligen". Va a ser verdad, porque casi todos los últimos
estrenos han utilizado su software, especializado en la reproducción del
movimiento de todo tipo de fluidos, para algo: Final Fantasy, X-Men 2, Tomb
Raider II, La liga de los hombres extraordinarios...
La mejor anécdota la protagonizaron ambos cuando 'Realflow' no era más que una
betas que enseñaban a todo el que quisiera interesarse por su idea, allá por el
año 97. "Estábamos en el Siggraph, una feria muy importante sobre temas de
animación, cuando de repente aparecen en nuestro stand dos tipos que aseguran
que vienen de ILM (la empresa de efectos especiales de George Lucas) y que si
podemos ir allí", cuenta Ignacio. "Nos metieron en una limusina y nos llevaron
al famoso Rancho de Lucas".
Allí, durante horas trataron primero de convercerles para que se quedaran allí a
trabajar y acabaran el programa, "pero el contrato tenía tantas cláusulas que
nos echamos para atrás". En vista de que no había manera de que se quedaran
allí, la gente de ILM puso en marcha el plan B: sacarles toda la información
posible. "Nos sometieron a un interrogatorio que ni el FBI, pero no soltamos
prenda. Y además, se vive mucho mejor en España", comentan ambos.
De un juego a un susculento negocio
Pero, ¿qué pintan un ingeniero aeronáutico y otro naval madrileños compitiendo
codo con codo con los mejores especialistas del mundo de la animación? Ni ellos
mismos lo saben. Víctor e Ignacio empezaron, como un juego, a programar u
'software' que simulara el movimiento de distintos líquidos en el 97, casi como
un juego.
Un año después, su 'software' Realflow ya estaba en la calle. Hoy, son
propietarios de una empresa con 20 trabajadores, venden a más de 50 países y
cuenta entre sus clientes con empresas como Pixar, Konami, Square, Disney,
Nintendo, Nasa, IBM, Seat, Volkswagen, Sony, Boeing o el Ministerio de Defensa,
entre otros.
Ahora, se plantean abrir una oficina en Los Ángeles, "para tener un contacto más
cercano con los clientes". Claro, que como ellos mismos dicen, "si Nueva Zelanda
ha sido capaz de dar una empresa como Weta Digital, que ha salido de la nada,
sólo con poner dinero encima de la mesa, ¿por qué no seguir ese mismo camino en
España?", aseguran.
Mientras esperan el día en que las producciones de cine en España inviertan
"algo más" de dinero en la animación, aspiran a hacer realidad su sueño: simular
el mar cilíndrico de la adaptación al cine de la novela de Arthur Clarke 'Cita
con Rama'.
Fuente: www.elmundo.es