Aunque las librerías en China están llenas de libros cómicos japoneses y
coreanos, los críticos chinos creen que el futuro es prometedor, teniendo en
cuenta la cantidad de hijos únicos que viven en el país más poblado del mundo.
"Creo que la industria de dibujos animados florecerá en China ya que está muy
unida al gran número de niños del país", señaló Jin Yanshi, economista en jefe
de la Compañía de Valores Xiangcai, con sede en Changsha, capital de la
provincia central china de Hunan, cuando asistió a un foro del sector de dibujos
animados celebrado en octubre pasado en la ciudad de Qingdao, de la provincia
oriental de Shangdong.
Jin mencionó los datos de una reciente encuesta realizada por la Universidad de
Beijing, que señala que el consumo de los hijos únicos ha contribuido al cuatro
por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) anual de China.
El éxito de los cómicos y la fuerte demanda en el país han convertido a los
dibujantes en los profesionales más populares del mercado laboral en Nanchang,
capital de la provinvia de Jiangxi, en el este de China.
"El desarrollo de la industria de dibujos animados de China está simplemente en
su periodo de empiezo", señaló Jin.
Sin embargo, algunos dibujantes creen que todavía queda un largo camino por
recorrer pues el país carece de un buen entorno para los fans.
Li Weichong ha fundado en Internet la comunidad "Space", que cuenta con 400
miembros entre fans y aspirantes a elaboradores de dibujos animados en Qingdao.
Actualmente, la mayoría de los dibujantes chinos están trabajando para compañías
extranjeras, como el gigante Disney. " China tiene muchos y excelentes jóvenes
dibujantes, pero les falta el entorno adecuado para que los artistas se sientan
a gusto dibujando", afirmó Kimura Tadao, director de una escuela de dibujos
animados japonesa.
"Hay que encontrar un espacio para que los amantes de dibujos animados publiquen
sus trabajos cuando los jóvenes chinos comiencen a dibujar, según Tadao.
Actualmente, sólo existen dos centros para filmar animaciones en China: el
Estudio de Películas Animadas de Shanghai y la Televisión Central de China (CCTV),
con una inversión anual de menos de 100 millones de yuanes (unos 12 millones de
dólares USA) en libros cómicos y dibujos animados en China.
Algunos analistas aseguran que los productores de dibujos animados extranjeros
dominan el 80 por ciento del mercado chino, y que la indiferencia local hacia
los jóvenes creadores chinos podría frenar el rápido crecimiento del sector.
"Nuestros rivales se han volcado totalmente en las nuevas tecnologías mientras
China sigue con los métodos tradicionales de dibujo, afirmó, Zhang Xing,
director del estudio de dibujos animados de la Casa Editorial de Artes de la
Provincia de Hebei.
"Necesitamos crear un mercado en el que los libros cómicos, los vídeos de
animación y otros productos relacionados como ropa, juguetes y bebidas
encuentren un lugar", añadió Zhang.
Frente a sus competidores extranjeros, el estudio de dibujos animados de Zhang
ha firmado contratos con 208 artistas para formar una línea de producción de
dibujos animados chinos.
Zhang sostiene que la escasez de productores de dibujos animados es un problema
añadido para los estudios que intenten desarrollar una producción a gran escala,
porque un minuto de animación cuesta 8,000 yuanes (964 dólares USA).
La buena calidad de los libros cómicos chinos, con una pintura realista e
historias fascinantes, que leen sólo los niños, contrasta con la de los
japoneses hechos para leer en el tren o en casa, en el trabajo o en la escuela.
"Es necesario que la industria de los dibujos animados chinos atraiga la mirada
de los niños y aprenda a ver el mundo desde la perspectiva infantil", aseguró el
economista Jin Yanshi.
Xiong Chengyu, decano asistente de la Escuela de Periodismo y Comunicación de la
Universidad Qinghua, cree que las estrellas y figuras locales son más
importantes.
"Para sobrevivir a la fuerte competencia del mercado global, China necesita
crear su propio Mickey Mouse", señaló Xiang.
Fuente: http://espanol.cri.com.cn