Los productores españoles de animación denunciaron ayer su «total
indefensión» ante la competencia de las series de dibujos animados del
extranjero -sobre todo Japón y EE UU- y la «poca consideración» que reciben sus
productos de las cadenas de televisión nacionales, pese a su calidad y ausencia
de violencia.
El vicepresidente de la Asociación de Productores Independientes de Animación,
Claudio Biern Boyd, que compareció en el Congreso ante la subcomisión de estudio
del fenómeno de la violencia en los medios audiovisuales, criticó la excesiva
violencia en las series foráneas, mientras las españolas -indicó a la prensa-
nunca incluyen ese tipo de escenas.
A su juicio, resulta «notorio que estamos colonizados por los productos de
fuera, sobre todo japoneses y norteamericanos, y la animación española está muy
poco considerada por las cadenas. Esto no sólo es una injusticia sino que no
representa lo que el público pide y necesita».
Añadió que las series de dibujos animados japonesas se venden en España «a
precio tirado», dado que «ya vienen amortizadas», mientras los «americanos
ofrecen paquetes de las multinacionales que controlan el mundo audiovisual:
cuando una cadena quiere comprar una película o serie le colocan un dibujo
animado. Esto hace que estemos en total indefensión».
El vicepresidente de esta asociación (APIA), que agrupa a las principales
empresas españolas de animación, señaló que «hasta las series de las
multinacionales más suaves tienen violencia» y están repletas de superhéroes
«que lo destrozan todo».
Añadió que la preocupación de los productores de animación españoles, cuya
industria es la «cuarta potencia mundial y la segunda a nivel europeo», se
refiere tanto a la violencia en los programas infantiles como a la que se
encuentra con carácter general en todas las emisiones y son vistas por los
niños.
En este contexto, denunció que los programas con contenidos de violencia están
prohibidos en la banda horaria de las seis de la mañana a las diez de la noche,
sin embargo «nadie cumple con la ley». Tanto la legislación española como la
europea, explicó, determina que en esa franja horaria no deben emitirse
programas «que puedan molestar, ofender o perjudicar a la formación del niño».
Fuente: Agencia EFE