El único español que puede ganar un premio en la última edición del festival
de Venecia es un joven de 29 años, Julio Robledo, que ha llevado al concurso de
cortometrajes un atractivo filme de animación. The Trumouse Show es una mirada
entre simpática y malévola a los primeros dibujos animados, que desató risas y
aplausos en la tradicional matinal de cortos de la Mostra. Y eso que fue
proyectado de los últimos, entre un total de 14. Sin embargo fue uno de los
mejor recibidos.
La primera obra de este mallorquín tiene como protagonista a un ratón, inspirado
en el primitivo Mickey Mouse, que cae en la cuenta de que el decorado de fondo
empieza a repetirse a medida que camina. Al final descubrirá con desesperación
que está girando en una rueda de hamster . «He usado el 2D para representar la
ficción a la que reducimos nuestra vida y el 3D para representar el mundo real.
Es una reflexión sobre el proceso de creación de lo que entendemos por
realidad», explica