En Hollywood se dieron cuenta en seguida: si la gente se encariña con un videojuego, ¿por qué no hacer una película con él? Desde 1982, los productores de entretenimientos vienen usando los jueguitos para crear films, series y más cosas. Una antología casi interactiva.
Doom, un videojuego con destino de cine.Si uno pasa horas y horas frente a la pantalla del televisor o la computadora tratando de matar a ese pérfido jefe de nivel que no nos deja pasar a la próxima pantalla...¿Por qué no ver cómo termina el juego en un par de horas sentado en un cine?.
Eso más una suma y una resta es lo que llevó a Hollywood a adaptar videojuegos a la pantalla grande.
La cosa empezó cuando la fiebre del Pac-Man, poco después de la llegada de Colón, en 1982. La empresa de Hanna y Barbera los llevó a la televisión en una serie de dibujos animados que sigue justificando a quienes odian el género por considerarlo pueril. Pero aunque el fervor por el juegito de la pelota amarilla desapareció pronto, la experiencia tenía que ser repetida.
Pasaron unos cuántos años, y también cambió el diseño de los videojuegos, que cada vez se inspiraban más en los éxitos de la cultura de masas, con el cine en primer lugar (si hoy se hiciera El Séptimo Sello en Hollywood, seguramente tendría su videojuego, algo así como "Chessmate: Stop the Death"). Cuando maduraron los personajes de píxeles, llegó la hora de volver al cine.
El primer personaje en llegar a la pantalla grande fue Mario en Super Mario Bros., un film bastante humorístico y poco considerado en su momento, con Bob Hoskins como Mario, John Leguizamo como Luigi y ¡Dennis Hopper! como Koopa. La película era una antiutopía satírica de los creadores de Max Headroom, pero nadie le dio importancia.
Ni dinero. Tras el fracaso, llegarían todas juntas las películas de "pelea". Street Fighter (con Jean-Claude Van Damme y una de las últimas apariciones de Raul Julia) era muy divertido, dirigido por el guionista de Duro de Matar, Stephen de Sousa. Más una comedia y una sátira que un videojuego, tampoco dio demasiado que hablar.
Lo mismo puede decirse de Double Dragon -donde aparecía Mark Dacascos, invento de las artes marciales y pésimo actor- y, especialmente, Mortal Kombat, de Paul W.S. Anderson. Anderson es el especialista de este subgénero y sabe cómo sacarle el jugo, como veremos más adelante. Mortal...era menos sangrienta que el juego y pura adrenalina visual.
Pasemos de largo por ese despropósito bastante barato y con efectos retrógrados de Wing Commander (ay) y vayamos a las dos operaciones más efectivas de adaptación de videojuego a la pantalla. La primera -1999- es Pokémon, la película. Pokémon nació como videojuego y se complementó en juego de cartas, una miríada de subjuegos, una serie de animación y estas películas. Fue un éxito en todo el mundo, aunque en realidad, narrativamente, son sólo unas figuritas tirándose rayos, agua, flores o tierra.
fuente:terra