Ken Niimura, experto en cómic japonés, ofrece su particular versión de los tebeos.
Un año más, Avilés, se convierte en la capital de las viñetas. Encuentros, charlas, dibujos y cómics, sobre todo, muchos cómics. Avilés está escribiendo durante esta semana su propia historieta. Una de las citas más esperadas era la visita de JM Ken Niimura, que impartió, hasta el día de ayer, un curso de manga intensivo. De padre japonés y madre española, Ken Niimura nació con un manga debajo del brazo. "El cómic es un medio como otro cualquiera de arte, equiparable a la pintura, fotografía...", en palabras de Ken Niimura. Durante una semana, el profesor enseñó a los alumnos cómo se hace una historieta, el guión, los personajes, detalles de las perspectivas y, al final, los alumnos respondieron con un proyecto final. "En total son 16 horas donde compagino mis explicaciones con las de otros autores que yo invito al curso", apuntó.
EL GRAN PUBLICO
El único país del mundo donde los tebeos y los dibujos animados no son cosa de niños es Japón. En Europa, y más concretamente en España, la cosa está cambiando, y poco a poco el género manga atrapa a todos por igual. En Japón, personas de cualquier edad y condición disfrutan consumiendo productos de este tipo. Desde hace muchos años, muchos autores y títulos procedentes del país del Sol Naciente se han hecho un hueco importante en el mercado occidental, sobre todo a través de series de televisión, películas de vídeo y traducciones. Estas son algunas de las claves para entender este fenómeno que cada vez está teniendo más aceptación entre los europeos.
Para empezar, un detalle muy significativo. Manga significa dibujos divertidos y es similar al cómic europeo. Pero para Ken Niimura, el manga "tiene un componente cinematográfico" que lo diferencia del cómic europeo. Además, utilizan "de una manera distinta los planos y los grafismos son más concretos", añade. La esencia del cómic y del manga es tener una buena historia y unos personajes que enganchen, para que la acción deje al espectador o al lector pegado al papel.
Ken Niimura viaja cada dos años a Japón donde la realidad manga es muy diferente a España. Asegura que allí hay "un abanico muy amplio de temáticas" para hacer cómics. Mientras que en Europa destacan las historias futuristas, en Japón existen hasta de cocina, por poner un ejemplo.
CINE Y ANIMACION
No hay más que fijarse en la televisión o en el cine para darse de lo que este último debe al cómic y de que ambas disciplinas guardan una relación muy estrecha. El filme Akira , el largometraje que abrió las puertas, en 1988, a una nueva forma de entender los dibujos animados, es un ejemplo muy claro de esta relación. "Al principio el manga tomó mucho del cine, pero hoy por hoy, el manga ha influido mucho en la gran pantalla", dice Ken Niimura, quien añade que "el manga se acerca al montaje más rápido".
Todo parece indicar que el presente del cómic se llama manga: es el lenguaje visual destilado en Japón. Desde aquellos inefables Heidi , Mazinger Z o Bola de Dragón , a la actualidad, el género ha madurado, con obras maestras que han revolucionado el sector. Manga, palabra japonesa que sirve para designar a los tebeos, viñetas o cómics, cuya traducción literal es algo así como dibujos irresponsables es una realidad.
SEGUNDA MANO
En Japón se editan miles de títulos diferentes a la semana, al día, en ediciones que rondan entre los 500.000 y los seis millones de ejemplares.
"En Japón se lee mucho, además existe un mercado de segunda mano muy bueno", apunta Niimura, quien señala que "allí un cómic de segunda mano puede costar 0.50 céntimos de euro, mientras que aquí puede ser siete euros". En Japón se imprimen en papel barato y en blanco y negro. En cada revista, en los periódicos o en cualquier publicación es fácil ver alguna historieta.
Aficionado a los cómics y al manga desde que era un niño, Niimura lanzará en los próximos meses dos creaciones propias. Historietas y un Cuaderno de ejercicios para aprender japonés a través del mundo del manga.
fuente: la Voz de Asturias