"Me atrae la idea de tener un ordenador enseñando caras humanas"
Esta vez nuestro protagonista no es editor, montador o compositor. Nos hemos metido de lleno en uno de los mundos más creativos del cine, en el universo del 3D y la animación, de la mano de Miguel Ángel Fuertes. Este artista del 3D y animador, que ha trabajado para directores de la talla de Steven Spielberg y George Lucas, nos cuenta su experiencia "tridimensional".
¿Cuánto tiempo llevas trabajando en el mundo 3D?
Llevo 25 años trabajando en animación, de los cuales llevo 12 en el 3D. Empecé trabajando para George Lucas en ILM, pero yo ya llevaba un año trabajando con ordenadores, así como en secreto, con Amigas. Estaba bastante interesado en los ordenadores y lo que hice fue comprar un Amiga; empecé a hacer dibujos y animaciones en ellos e incluso planificaba mis escenas de animación 2D en el ordenador. Entonces ocurrió que, debido al interés que yo tenía en ese momento, ILM estaba buscando gente para hacer Casper, y uno de los directores me avisó de que estaban buscando animadores de 3D. Simplemente, les enseñé la animación que yo había hecho hasta entonces, y ellos tenían miedo de que yo no fuera capaz de hacer el paso de 2D a 3D y me dijeron: "Si no eres capaz, lógicamente no te vamos a necesitar, pero tenemos buenos profesores; entonces, dependerá de ti". Y yo dije: "Me parece bien. ¿Qué me dais a cambio si consigo ser el mejor?" Misteriosamente, conseguí ser el mejor; lo que no os voy a contar es lo que me dieron a cambio. La verdad es que me fascinaba el 3D, me encantan los ordenadores y me siguen encantando. Me atrae la idea de tener un ordenador enseñando caras humanas.
Después de haber venido del 2D, que es utilizar lápices básicamente, llegar a tener un lápiz que es capaz de darme 16 millones de colores, poder animar en tres dimensiones, poder hacer películas estereoscópicas, poder componer música, poder escribir libros, poder leer en él, para mí es fascinante.
Además de saber manejar el programa de 3D, ¿qué tiene que aportar la persona que trabaja con él?
Lo que tiene que aportar la persona es ella misma. El aprender a manejar el 3D no es nada más que saber cómo cortarse las uñas. Lo que la persona tiene que aprender es a ser ella misma, porque da igual que tipo de herramienta utilicemos, para hacer 3D u otra cosa, cualquier tipo de arte, si no hay humanidad en ese arte. El mejor artista es aquel que da de sí mismo y que da con honestidad. Esto es simplemente un amplificador. Cuanto más honesto seas, más honestidad saldrá del ordenador. La técnica sola no es suficiente.
¿Qué hacer para aportar tu personalidad a los trabajos que realizas?
Consiste en ser tú. Para ser tú, primero tienes que saber lo que es ser tú. Mucha gente anda por el mundo pensando que saben cómo son, pero no son ellos. Nosotros somos más o menos lo mismo, todos somos iguales. Hay que llegar a concentrarse, a experimentar la vida, hay que tener sentimientos y en base a eso expresarlos a través de la tecnología. Si no somos capaces de expresarnos nosotros mismos a través de nuestras experiencias, la audiencia no querrá saber nada de nosotros. Lo que es interesante de cada uno son sus propias experiencias, y la forma en la cual nos expresamos.
¿Cómo se consigue dar tanto realismo a personajes ficticios?
Consiste en estudiar la vida de tal manera que llegues a experimentarla, a saber cómo es, y ofrecerla a través de la técnica de los muñecos que estamos animando. Eso requiere mucha disciplina, porque hay varias formas de estudiar la vida. Una es experimentarla, por supuesto, pero es muy importante verla en detalle. Una forma de ver la vida en detalle es rodar cine con dos personas hablando o interactuando y después ver fotograma a fotograma qué ocurre, cómo mueven los dedos, cómo colocan los cuerpos, cómo guiñan los ojos, cuándo sonríen... Eso es un complejo sistema de señales que hay que aprender para poder trasladar a los muñecos digitales. El cine de animación funciona muy bien con estereotipos, aún hoy en día. Pero en la medida en que nos empezamos a meter más en caracteres tridimensionales realistas, necesitamos aprender un lenguaje subconsciente de cómo nos comunicamos las personas. Eso requiere estudio y tiempo.
¿Cómo ves actualmente el sector del 3D en España?
Promete, el 3D promete. Veo mucho interés por parte de mucha gente joven. De nuevo no consiste en aprender solo la técnica. España es un país muy pasional con respecto a las cosas y hay muchos artistas que han salido de aquí. Si España dejara de ser tan crítica y apoyara un poco más a la gente, e incluso los que hacen 3D se apoyaran a sí mismos, España cambiaría mucho y se conocerían muchos más artistas. Creo que tiene mucho futuro; de hecho, España sigue teniendo, aunque no lo creamos, un papel muy importante en el futuro del mundo. Hay muchos españoles que salen fuera.
¿Cuáles son los proyectos más importantes en los que has trabajado?
Trabajé con Steven Spielberg en Londres en Aplication; durante cuatro años hicimos tres largometrajes. Después, con George Lucas hice el primer episodio de La Guerra de las Galaxias, La Amenaza Fantasma. También trabajé con Stephen Sommers, el director de La Momia, además de en la película Los hombres de negro II. También con Steven Spielberg en varias ocasiones, en Casper por ejemplo. También con Ang Lee, el director de La Masa. La experiencia de trabajar con esa gente fue más importante que las propias películas o proyectos.
¿Algún personaje que destaques de todos los que has creado?
Sí, especialmente Sebulba, en La Amenaza Fantasma. Quizás por el proceso que llevó hacer el personaje. Fue expresamente estudiar un beduíno que aparecía en la película de El Paciente Inglés, y otras muchas películas, y llegar a coger de distintos personajes elementos para poder construir Sebulba. Es un personaje secundario que quizá no merezca el esfuerzo, pero precisamente por eso fue bonito, porque al ser un personaje secundario y poner tanto esfuerzo, en realidad brilló. Se hicieron hasta grupos en Internet de seguidores de Sebulba. Fue muy bonito.
¿Tienes algún proyecto entre manos actualmente?
El proyecto entre manos que tengo en este momento soy yo. Otra cosa que estoy intentando hacer es crear un museo de animación en España. Estoy juntando todos los elementos para poder llevarlo a cabo. Si hay alguien interesado en ayudarme, sea bienvenido.
Fuente: AvidArena.com